lunes, 23 de febrero de 2015

DESARROLLO VERSUS FORMACIÓN



  1. Históricamente hemos aislado el conocimiento en el aula, atándolo exclusivamente a la persona, sin hacer hincapié en el valor de este conocimiento para el grupo, para la organización, o para entornos no formales de aprendizaje.
    En mi opinión, lo que se hace necesario es cambiar las directrices, no sólo de las estructuras que trabajamos como unidades de formación, hay que trabajar en la organización, para poder hablar  de desarrollo y no sólo de formación. Dotando de importancia a este desarrollo.
    El desarrollo profesional que tenga el foco de atención sobre las necesidades personales y de la organización y sobre las condiciones laborales favorables. Entre estas necesidades: empleados que pueden compartir sus valores, intereses y conocimientos, que pueden desarrollarse, mediante planes de desarrollo individualizados o consejería profesional individualizada. Necesidades como la formación continua en destrezas técnicas, planes de retornos de matrículas en gastos formativas y / o educativas, evaluación del desempeño, programas de mentores, programas de planeamiento de sucesiones, curación de contenidos, espacios colaborativos con reconocimiento y actualizaciones en todos los aspectos para el mejor conocimiento de la organización.

    Un conjunto de elementos, indivisibles, que hagan sentir vivos, aprendices, útiles y necesarios a los empleados en toda su carrera profesional.

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